Ser empresaria, una oportunidad de crecer profesionalmente


Muchas han sido y son, las dificultades que las mujeres nos encontramos para posicionarnos y hacer resaltar nuestra valía profesional. Crear nuestra propia empresa, nos abre un mundo de nuevas oportunidades donde desarrollar nuestra creatividad y alcanzar nuestros sueños.

Muchas han sido y son, las dificultades que las mujeres nos encontramos para posicionarnos y hacer resaltar nuestra valía profesional. Crear nuestra propia empresa, nos abre un mundo de nuevas oportunidades donde desarrollar nuestra creatividad y alcanzar nuestros sueños.

Todo alrededor nuestro, incluyendo el mundo de la empresa y el laboral, está sujeto a un continuo cambio. Alcanzada la igualdad legal de las mujeres en muchos países, ahora nos queda un largo camino por recorrer hasta conseguir la igualdad real.

Las mujeres cuando acceden al mercado laboral, lo hacen, teóricamente, en igualdad de condiciones que los hombres. Pero la realidad es distinta, a la mujer le resulta mas difícil conseguir un puesto de trabajo y esto se ve claramente cuando vemos las estadísticas y los datos de las personas paradas, donde se aprecia claramente las dificultades que las mujeres tienen para acceder a un puesto de trabajo. Si encima miramos a la alta dirección, la representación femenina es mínima, donde su presencia es casi invisible, aunque es cierto, que se empiezan a ver, algunos casos.

Muchos son los problemas que las mujeres tienen a la hora de trazar sus carreras profesionales, ya que la sociedad “les exige otras responsabilidades” debido a su rol tradicional de cuidadora de su entorno familiar. Por esto, algunas mujeres deben abandonar sus carreras profesionales, para precisamente, dedicarse al cuidado de la familia, la educación de los hijos, el cuidado de enfermos o personas mayores, etc., representando una gran dificultad su reentrada laboral.

Si miramos hacia las mujeres que buscan su primera oportunidad, a pesar de que cada vez están mejor formadas y preparadas, vemos que tienen el problema, de que a la hora de la selección en una empresa, aún son muchas las compañías las que eligen a un hombre frente a una mujer, cuando lo que debería primar, prioritariamente, es la preparación, las aptitudes y su formación, y no el sexo.

Todo esto está llevando, a que cada vez más mujeres, se lancen al mundo empresarial como alternativa al empleo y para materializar sus sueños y superar sus retos. Es en este momento cuando surge la pregunta: ¿Deseo comenzar un proyecto emprendedor o me gustaría cobrar un cheque y dejar los dolores de cabeza a otros?. Algunas eligen lo último, que aún siendo la alternativa aceptada, también es la más dura y con una gran cantidad de obstáculos.

Cuando las mujeres optan por ser dueñas de negocios, miran el ser empresarias, con diferentes preocupaciones e intereses que sus compañeros masculinos. Normalmente los hombres nunca piensan en el cuidado de sus familias, sino en crear grandes compañías, mientras que ellas, prefieren que sus nuevas empresas sean pequeñas, amigables y fáciles de administrar, porque el crecer significa hacerlo también en estructura y en gestión, y las empresarias escogen permanecer en empresas pequeñas y flexibles, que les permita un mayor equilibrio entre su tiempo libre y su trabajo. También es cierto, que para conseguir grandes empresas se necesita tiempo para poder consolidarla y afianzarla en el mercado, y las mujeres hemos comenzado más tarde esta carrera por posicionarnos en el mundo de la empresa y llevamos la carga familiar.

Pero ¿cuáles son las razones por las que las mujeres se lanzan a crear un negocio?. Entre la información que hemos ido acumulando en http://www.redempresarias.com (portal que agrupa a empresarias de habla hispana), hemos percibido que los principales motivos son: ser independientes, conseguir mayor flexibilidad en el trabajo, liberarse de las limitaciones marcadas por las empresas, la libertad de tomar el riesgo que ellas quieren, etc. Además, muchas de nosotras buscamos: alcanzar nuestro sueño, desarrollar nuestra creatividad, poner en marcha nuestras ideas, ampliar horizontes, experimentar la emoción de crecer, personal y profesionalmente, y la oportunidad de aprender cosas nuevas.

Cuando creamos nuestros negocios, lo hacemos para crear un futuro más seguro aunque más arriesgado, y para poder elegir nuestra forma de vida. Muchas, se plantean una misión comunitaria, la cual planean apoyar o financiar, mientras que la mayoría desean construir negocios sólidos, que permitan el impulso de su economia y la de su entorno, creando puestos de trabajo y un futuro seguro para las personas que colaboran con ellas.

La mujer empresaria busca alcanzar sus sueños, una vida más cómoda y sin sobresaltos, su libertad y la flexibilidad de su jornada laboral; por ello, es verdaderamente creativa y segura de si misma, se concentra en la ejecución de su proyecto y busca dar un mejor servicio, más especializado y un trato más especial a sus clientes, lo que sin duda les lleva a obtener mejores resultados. Todo esto no es fácil, pero sin duda, las recompensas definitivamente valen la pena.

Uno de los grandes retos con el que se enfrenta la mujer empresaria es conseguir la financiación para la puesta en marcha de su negocio. No siempre se consigue el apoyo del entorno familiar para emprender, ya que se considera secundario el que la mujer trabaje, no siendo así al contrario, donde nosotras apostamos y arriesgamos los bienes familiares. Por ello, desde las organizaciones empresariales femeninas se lucha para que los gobiernos sean sensibles a estos problemas, y en muchos países, se están consiguiendo actuaciones específicas en este ámbito, donde se han creado soluciones financieras, cómo los micro créditos, que permiten comenzar y luchar por el posicionamiento de la nueva empresa.

Si te estás planteando nuevos objetivos y deseas crecer profesionalmente, no lo dudes, crea tu empresa, pero piensa que no todo va ser un camino de rosas, elige para tu proyecto algo que te ilusione y que te apasione – para cuando vengan mal dadas – puedas recuperar tu energía y afán de lucha. No lo hagas sola, busca apoyos y alianzas en otras personas u organizaciones.

Lola García Gómez

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